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Las cintas de Microhobby

noviembre 26, 2013

mhcintas2

(Informe antes publicado en mi fanzine ZX Spectrum Files, aquí actualizado)

MICROHOBBY SEMANAL (I)

Cuando Hobby Press inició su andadura como editorial y fundar en noviembre del año 1984 su revista más insigne, Microhobby, no se imaginaban sus responsables de la trascendencia que tendría a lo largo de los años y justo después de su desaparición, allá por enero de 1992, hasta la actualidad. Todos conocemos de los programas que incluían en sus páginas, ya fuesen creados por varios de sus colaboradores como por los mismos lectores. Para que no tuviésemos que sufrir de lo lindo tecleando muchos de aquellos listados, nos facilitaron dicha tarea con la edición y publicación de una serie de cintas, en las que se incluían todos los programas incluidos en cada tramo de cuatro ejemplares de la revista.

La idea de las cintas de casete no fue una cosa casual. Surgió porque varios lectores estaban algo preocupados ante la extensa longitud de algunos listados publicados, los cuales llegaban a provocar un sentimiento de hartazgo en unos casos extremos. Dicho y hecho, la dirección de Microhobby decidió sacar dichas cintas para beneplácito de sus seguidores, consiguiendo además una sensación de fuerte alivio para los ávidos al tecleado de programas en BASIC. No obstante, no todo iba a ser perfecto…

Al recibir las cintas solicitadas a vuelta de correo, nos habremos encontrado con el eterno problema de los errores de carga con varios de los programas añadidos en éllas. En esos casos, no teníamos más remedio que solicitar a la editorial un cambio de las mismas. Yo, personalmente, recuerdo haber tenido que cambiar más de una cinta a Hobby Press por la dificultad a la hora de cargar muchos de sus programas por causas ajenas a mi voluntad; muchas veces, por defectos en su grabación.

MH01La empresa que en principio se confió para la edición de las cintas de Microhobby Semanal era Iberofón, una compañía para nada desconocida en la industria fonográfica. No voy a achacarles este fallo como suyo propio, sino que el soporte normalmente utilizado por el Spectrum adolece de estos inconvenientes, prácticamente insalvables. Pero hay que reconocer que han hecho lo posible por hacernos llegar unas cintas de calidad.

La nota llamativa de esta serie de cintas producidas por Hobby Press la ponían las propias ilustraciones del gran José María Ponce, tomadas a partir de las mismas portadas de la revista.

Poco después de empezar a editarse Microhobby, Hobby Press se preocupó por el tema de las cintas a partir del número 3 (13 a 19 de noviembre de 1984) incluyendo un cupón en su interior para quien así lo quisiera pudiera solicitar alguna cinta y recibirla en su domicilio a vuelta de correo. Éste es el cupón.

MHcupon

A partir de entonces, les han llovido miles y miles de peticiones que habrán colmado en mucho las expectativas de los lectores, a sabiendas de la calidad que ellos mismos atesoran, perfectos conocedores de nuestros gustos y nuestras inquietudes en todo lo que se refiere al ZX Spectrum. De hecho, el reunir todos los programas de la revista en varias cintas ha satisfecho no sólo a unos cuantos, sino a todos aquéllos con pocas ganas de teclearlos. Y creo que también a los que con paciencia lo hicimos, por otros motivos.

Cualquiera de los programas aparecidos en la revista, hechos tanto por lectores –NOTA: Durante los primeros números de MH, varios de esos programas aparecidos en la sección “Programas Microhobby” eran ediciones traducidas de otros tantos programas publicados en revistas inglesas, como Sinclair Programs y Sinclair User. No hay más que fijarse en la ficha técnica de la revista en la página de los créditos y sumario, donde figura el lema “DERECHOS EXCLUSIVOS”. “La Pirámide”, “Pipeline”, “En el bosque tenebroso”, “Pingüino Loco” y “Tiburón” son algunos ejemplos de ello-, como por varios de sus colaboradores, eran luego incluidos en su correspondiente cinta.

Cada cuatro números consecutivos le correspondía una cinta con sus respectivos programas grabados, y todos grabados en cada cara tras un programa de introducción, al principio de todo lo demás, mostrando el contenido visual de los nombres con que se identifican cada uno de los programas que contiene y la opción de elegir uno de ellos para buscarlo acto seguido. Así ha sido durante una larga temporada, hasta unas 31 cintas en total, siendo la última la que engloba a los números 121 a 124, que se sepa.

MHSemanal-reediciónComo dato curioso, varias de esas cintas fueron reeditadas con una nueva carátula, como la que os muestro aquí. La nueva edición lleva una apariencia similar a las de Microhobby Cassette por la inclusión en la parte inferior de una banda azul con el lema “Sinclair Spectrum”, propio de las carátulas de esta otra serie de cintas, de las que hablaré a continuación. Lo curioso del caso es que la ilustración de Ponce no partiera de alguna portada ya conocida, como sí lo eran las demás. Casi se puede decir que se trataba de un dibujo que posiblemente no fuera utilizado hasta ese momento, pero quedaría totalmente inédito para la revista.

Otra cinta bien distinta que se encargaría de publicar Microhobby vendría de regalo junto con el número 15. En esta ocasión, es la excusa para participar en un concurso a través del programa “Hobby Suerte”. Una vez cargado, teníamos que introducir una clave suministrada con el cupón de la revista y esperar a ver si éramos los agraciados con alguno de estos premios, todos ellos bastante jugosos: un Spectrum 48k, una impresora GP-50 de Seikosha, un joystick y su interfaz, una suscripción a la revista y un juego a elección, según la categoría. Durante 50 semanas ha permanecido este concurso y cada vez teníamos que introducir una clave distinta y probar suerte. Si éramos agraciados con alguno de estos premios semanales, debíamos de inmediato ponerlo en conocimiento de la editorial. Además del programa sobre el que está basado el concurso, en la misma cinta se incluía además un juego creado en código máquina, muy sencillo pero entretenido, llamado “Moon Battle” del que se desconoce su autor material.

MH-HobbySuerte

MICROHOBBY CASSETTE

No sería, pasado un tiempo, cuando en marzo de 1985 deciden publicar paralelamente con la revista, otra enteramente de software y conteniendo programas creados por programadores tanto noveles como experimentados: Microhobby Cassette. Aparecería de forma mensual y con diez programas de calidad relativamente superior a las que habitualmente se publican en la revista hermana, al precio de 395 pesetas de las de antes. Los programas eran exclusivos para esta colección y casi inéditos en papel escrito, dada en muchos de los casos su extensión, aunque solo hay una excepción en que sí ya había sido editado en forma de listado: es el caso de “Hyperinto” de la 1ª cinta; éste se corresponde por completo con el programa “Laberinto” del número 10 de Microhobby Semanal.

Esta vez el diseño gráfico para las carátulas corresponde a otro gran ilustrador y colaborador de la revista, F. L. Frontán, habitual durante buena temporada en el staff de la editorial. Iberofón seguía siendo el fabricante de estas cintas. Hasta 13 números se publicaron de esta nueva serie de cintas. Las carátulas que vemos ilustrando estas líneas de izquierda a derecha, se corresponden precisamente con la primera y la última cinta, respectivamente. No se sabe con seguridad por qué se dejaron de publicar estas cintas, pero la cuestión quedó desde entonces en el aire, sin respuesta alguna.

MH-Cassette01

De los programas incluidos, algunos contaban con rutinas de código máquina, o estaban totalmente desarrollados en este lenguaje, que los hacía aún más atractivos que el resto. Son los casos de “Saturno”, “Uve Atac”, “Cosme Albañil” y “Tiro de Pichón”, entre otros. El programador de varios de estos programas es Paco Martín, autor en años venideros de varios juegos de Dinamic de éxito como “Fernando Martín Basket Master” y “Aspar GP Master”. Por consiguiente, una magnífica serie de programas de calidad más que aceptable por lo general y con la que hemos disfrutado dada su gran variedad. Una pena que no hubiera seguido publicándose más por mucho más tiempo, ya que hubiéramos seguido comprándola hasta el fin.

Y héme aquí que hace años me tropecé con unas carátulas en microhobby.org. Gracias a la estimable ayuda de Chema Matas, se ha llegado a saber que las mismas fueron regaladas por Microhobby (las fechas de publicación ni se sabe pero es posible que fuera durante el año 1985) a los lectores para que hiciéramos un buen uso de éllas para hacer nuestras propias recopilaciones. No pertenecían a cintas que fueron editadas en su momento, porque nunca las hubo con lo que la rareza de estas plantillas es patente.

MH-caratulas

JUEGOS Y ESTRATEGIA

Más tarde, Hobby Press se embarcó durante 1986 en la publicación de la serie “JUEGOS Y ESTRATEGIA”, con ediciones traducidas al castellano de los mejores juegos de simulación bélica y estrategia del momento. Incluso la estrategia política cuenta con su particular juego: “Elecciones Generales”, resultando ser todo un juego original español (ver su comentario en MH nº 81, página 12). Los demás títulos publicados fueron “Arnhem”, “Malvinas ’82”, “Ratas del Desierto”, “OTAN Alerta / Wargame” y “Su Mejor Hora”. Un gran aliciente para los amantes de los war-games de disponer por fin de ediciones en español de dichos programas, publicados originalmente por los sellos CCS y PSS.

MICROHOBBY SEMANAL (y II)

Entretanto, las cintas de Microhobby Semanal seguían apareciendo hasta llegar al número 124 de la revista. Es a partir del nº 125 cuando notaríamos la ausencia de estas cintas, a pesar de que eran, hasta cierto punto, necesarias para los que no queríamos pasarnos horas tecleando los listados de programas que aparecían impresos, sobre todo si eran listados hexadecimales de gran extensión creados con el Cargador Universal de Código Máquina, conteniendo precisamente datos de código máquina. ¿Qué razón o razones pudieron esgrimir los responsables de Hobby Press para dejar de editar esas cintas? Ni se sabe, pero fuesen cuales fuesen sus motivos, no me pareció buenamente oportuno hacerlo cuando la calidad de los programas de los lectores, por su extensión unas veces y por su construcción (el lenguaje empleado) otras, estaba aumentando progresivamente. ¿Quién querría ponerse a teclear el mayor listado en hexadecimal, en toda la historia de Microhobby, como era “Brad Zotes”, publicado en el nº 165? Afortunadamente, varios de estos listados fueron años después transcritos y preservados en páginas como “K y Enter” del Elfo Oscuro o mi “Proyecto BASIC ZX”, con mucha dedicación, esfuerzo y mucho tiempo por delante.

En cuanto a los casos de estos juegos: “Russian’s Attack”, “Mine Alert”, “Kleingeld” y “S.E.M.I.S.I.S.” en los que se combinan BASIC y código máquina a raudales, el hecho de que se dividieran en dos partes cada uno de ellos (apareciendo cada una de ellas en dos números correlativos de MH), para comodidad de los lectores, supone un mayor esfuerzo que nadie, o casi nadie, estaba dispuesto a padecer. Y sin embargo ya no existían las cintas correspondientes, con lo cual no había más remedio que dedicarle horas, e incluso días, para realizar la árdua tarea de su transcripción. De hecho, apenas nadie trataba sobre el tema en el apartado “Consultorio”, a sabiendas de que muchos querrían tener estas cintas para ahorrarse el trabajo. De todas formas, nadie debe poner en duda lo que ha supuesto esta labor encomiable realizada por Microhobby al ponernos en bandeja los listados de programas enviados por sus lectores que ellos mismos se encargaban de publicar en ambos formatos (revista y cintas) durante una buena temporada que pudo haber sido aún mayor en el tiempo.

CINTAS DE PORTADA

Y ya estamos en 1989, con cambios sustanciales en la periodicidad de la revista que pasa a ser definitivamente mensual muy pronto (hasta ese momento vivía una corta etapa de aparición quincenal, después de muchos números visitándonos en los quioscos semana tras semana). En la página interior de la contraportada del ejemplar nº 180 se anunciaban con este lema: “En Diciembre Microhobby te va a dar mucho juego” y en el siguiente número, la revolución estaba a punto de ponerse en marcha: “La gran jugada ya está aquí”.

MH182Esto ocurre a partir del número 182 con la sorpresa de encontrarnos una cinta junto con la revista, casi de regalo. La subida de precio de Microhobby a 375 ptas. se justifica por la inclusión de ésta, al tiempo que en dicha casete se nos obsequiaba con las demos jugables de las últimas producciones de las casas de software, programas de lectores, grandes clásicos reeditados para la ocasión y cargadores de pokes para algunos de los juegos recién salidos del horno. Como un regalo de Navidad, por las fechas en que esto sucede, el primer casete incluía la demo de Thunder Blade, un juego creado por un lector “Silver Gun”, muy en la onda del clásico “West Bank” de Dinamic pero algo mejorado y unos programas cargadores para varios juegos comerciales. A partir de ahí, el resto de ejemplares contaría ya con al menos una cinta para contento, o no, de los lectores.

El hecho de que Hobby Press se decidiera por esta apuesta seudo-comercial, viene sobre todo porque en el Reino Unido llevaban haciendo lo mismo desde hace años por parte de las revistas Sinclair User, Crash y Your Sinclair.

La idea de incluir demos de los recientes programas comerciales servía más que nada para influir en el lector y usuario a la hora de comprar posteriormente sus ediciones finales en las tiendas y demás comercios. Al menos, el usuario que las hubiera probado tendría la conciencia tranquila de comprobar la calidad cierta de estos juegos y decidir por sí mismo la adquisición o no de los mismos. Pero el mayor atractivo, quizás, estaba en los programas enviados por los lectores, algunos con más calidad que otros, pero que en algún caso nada tenían que envidiar a algunos lanzamientos comerciales de la época. De todos ellos, me sigo quedando con “Silver Gun”, “Yucan”, “Gnoni”, “Zhak”, “Maniac Square”, “Laberinto 3D” y “Parapshock”. Además, el que nos facilitaran en cada cinta una cantidad variada de cargadores de pokes para algunas de las novedades recientes, y también reediciones de juegos clásicos, servía para intentar acrecentar algo más nuestro interés por las mismas, aunque dudo que en realidad haya alguien que se mostrara realmente interesado en éllas, salvo en algún caso puntual. En la actualidad, aún conservo muchas de esas cintas en mi colección personal, sueltas pero sin sus carátulas, por no estropear las revistas donde iban incluidas.

Suscribo estas palabras de Chema Matas al respecto de estas colecciones: “personalmente, creo que fue un añadido bastante interesante en cualquiera de sus series. Dependiendo de la colección, bien te evitaba teclear programas, tenías en casa utilidades de todo tipo o descubrías software de calidad inédito… Curiosamente, las cintas demo siempre nos resultaron poco interesantes. No hace falta que te diga que las copias ilegales eran algo tan habitual como ahora”😉

6 comentarios leave one →
  1. noviembre 27, 2013 12:29 am

    Tengo algunas de esas carátulas grabadas en el cerebro, y cada vez que las miro vuelven las mismas sensaciones. Qué bueno. Gracias Ignacio.

  2. noviembre 27, 2013 10:34 am

    Uff tremendo artículo, Ignacio, y encima descubro cosas como esas carátulas semi inéditas que MH regaló. Buenísimo reportaje, y qué decir de Microhobby, creó escuela y con el tiempo empecé a interesarme por los juegos Homebrew de lectores que incluían sus cintas, y que ahora son una de mis pasiones en el mundillo Spectrum. Estoy a ver si consigo todas las cintas con carátula que incluyeran algún programa casero de lectores🙂

  3. noviembre 27, 2013 11:23 am

    Pues sí, un artículo bastante completo sobre la vida de aquellas cassetes del Microhobby.

    Por cierto que el Siver Gun no hubiera llegado al público de no ser por esas cintas, porque el código (el bloque “bytes”) donde se guardaban los gráficos hubiera sido insufrible de teclear con el “Cargador Universal”. Lo digo porque lo envié varias veces a la revista hasta conseguirlo, aprovechando para mejorarlo cada vez. La primera versión no tenía el sonido 128k por ejemplo.

    Qué recuerdos: la carátula de UTILIDADES, fundamental para esa cinta que estaba siempre a mano (copión, ensamblador, el “ArtStudio”, etc,etc,etc.)

  4. noviembre 27, 2013 9:37 pm

    ¿Te puedes creer que me gustaba más tu “Silver Gun” que el “West Bank”, con perdón para Álvaro Mateos, el autor de aquel clásico de Dinamic? No solo porque tu juego es más colorista sino también por el sonido. Te tengo que felicitar por ello.

  5. noviembre 29, 2013 9:59 pm

    El artículo está genial Ignacio (y eso que tras tanto tiempo sin incluir nada en el blog ya nos estabas preocupando), pero donde dices “José Manuel Ponce” no debería ser “José María Ponce”???

    Un saludo.

    • noviembre 29, 2013 10:05 pm

      Cierto, cierto, le había rebautizado…😆

      Ya lo he corregido.😉

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