Skip to content

Monser S.A., un ejemplo de piratería comercial

enero 28, 2011
Es probable que el leer este nombre os suene raro para algunos, pero para el resto sí que les traiga ciertos recuerdos intangibles en el tiempo. Hablar de Monser es hablar de publicaciones en software que rayaban la legalidad, a pesar de que, en pocas ocasiones, han querido mantenerse dentro de ella. Pero, por lo general, no era trigo limpio lo que se cocía habitualmente desde esta editorial barcelonesa que mantuvo una vigencia comercial de apenas dos años en la década de los 80. Sí, es una editorial, he dicho bien…

Su nombre empezó a aparecer entre la publicidad de la prensa especializada durante el año 1984 y se encargaba de publicitar productos diversos relacionados con la informática doméstica, desde mesas de ordenador hasta cintas para grabar datos. Su calidad, que yo sepa, nunca ha sido contrastada en los medios y entre los usuarios, por lo que poco voy a comentar al respecto. Y fue también en esa época cuando se decidieron igualmente a vender varios lotes de programas con videojuegos a través de unas revistas de software creadas por ellos mismos o en cajas especiales publicadas en dos formatos: cinco volúmenes en una caja grande con cuatro cintas en su interior y de otra forma, los mismos videojuegos en cajas individuales y con una presentación cuasi-de-lujo. ¿Os acordáis del pack “Tus Juegos”?

Realmente tentador, pero me huele mal por algún motivo…

El contenido de aquellas cintas era, evidentemente, sorprendente. Maquillado con unas carátulas cogidas de allí y de allá (no creo que hayan reparado siquiera en comprar los derechos correspondientes sobre las impresionantes ilustraciones de artistas del llamado arte de ciencia-ficción, como Tim Wright o Christopher Foss) y puestos unos nombres cachipirulos pero sencillos para llamar la atención, colaban de aquella manera videojuegos que ya conocíamos por sus ediciones originales. Es decir, nos querían colar casi por la cara videojuegos que ellos mismos elegían de entre los que se comercializaban entonces o que quedaron algo desfasados, para después cambiar no solo los textos y las pantallas de carga, sino también hasta los autores del copyright. Por citar algunos ejemplos, tras títulos como “Ant Town”, “Pánico en el Express”, “Cosmonauta” o “Infiltrado” se escondían, respectivamente, “Ant Attack”, “Stop The ITA Express”, “Jet Pac” y “Android One”. Piratería pura y dura. Pero no se quedaron ahí…

Cogieron la idea de otras editoriales de vender revistas de software, pero siguiendo perpetrando sus fechorías hasta que no les quedaron más remedio que abandonar el barco, a partir del momento en que el Ministerio de Industria del momento, junto con las instituciones encargadas de vigilar la propiedad intelectual, decidieron legislar en lo relativo a los derechos de los creadores y productores de videojuegos, reformando algunas de las leyes vigentes hasta esas fechas, y perseguir, en consecuencia, a los que se lucrasen con la modificación y posterior distribución de este tipo de productos destinados al ocio y el entretenimiento. Hasta hubo varias movidas en el popular Rastro madrileño contra la práctica de la venta de copias no autorizadas de cualquier tipo de videojuegos procedentes del Reino Unido y paises limítrofes, realizadas por particulares, mayormente adolescentes con conocimientos informáticos. La piratería tenía los días contados, pero aun así ha pervivido de forma clandestina entre los mismos usuarios durante mucho tiempo. Las listas de intercambios o compra-venta de videojuegos por correo se hicieron bastante populares y caería en la hipocresía si negase que alguna vez entré en algunas de esas listas durante varios años, pues lo hice en aquél entonces. Yo mandaba una cinta o un disquette, o varias unidades de cada, a una determinada dirección y me los llenaban con los programas que quería, o simplemente me los mandaban a casa, debidamente embalados.

Una dos y tres, una dos y tres,
lo que usté no quiera para el Rastro es…

Pero, en el caso que nos atañe, la piratería practicada por Monser no fue tan sangrante como se pensaba si la comparamos con el caso de otra publicación similar: “Load ‘n’ Run”. En las revistas que esta editorial proporcionó a potenciales lectores a través de los quioscos y puestos de prensa, se vendía, en apariencia, software novedoso. Lo que nadie sospechaba era lo que se escondía después, a la hora de cargar las cintas desde nuestros ordenadores. Eso sí, para no levantar demasiadas sospechas, diversificaron la distribución de sus productos a través de varias publicaciones en forma de revistas de software: junto con un cuadernillo o folletín con instrucciones de manejo del programa o programas incluidos en la cinta adjunta, así como otras secciones diversas.

Estas revistas fueron, para que lo sepáis: 48k, Software Magazine, Ordenador Educativo y Type And Run, esta última dedicada a la publicación de listados en BASIC para varios sistemas conocidos y adjuntando una cinta virgen para que los mismos usuarios graben en ella dichos programas. De esta última no he llegado a ver ningún ejemplar físicamente, pero he aquí esta imagen sacada de las páginas de una revista del sector mostrando lo que sería la imagen de portada de uno de sus ejemplares:

Desconozco la tirada total de esta revista en concreto, pero de haber más de cuatro números de este “Type And Run” habría que saber, en principio, si los programas publicados habían sido creados por colaboradores varios o simplemente fueron cogidos al tuntún de otras publicaciones y haciendo el cambio pertinente, allí donde hubiere un nombre distinto para sus propósitos. Es decir, practicar la ley del mínimo esfuerzo…

Pero nos queda la duda de si realmente con algunos de los videojuegos comercializados, hicieron lo posible por adquirir los derechos de DK’Tronics y PSS para su distribución y venta, respetando excepcionalmente tanto los títulos como las carátulas, como así aplicaron en los siguientes casos, dentro de sus colecciones 48k y Software Magazine:

Maziacs
Golf
Fruit Machine
Zig-Zag
Jumbly
Gold Mine
Jawz
3D Speed Duel
Road Toad
Frank ‘N Stein
The Guardian
Ghost Hunt
Les Flics

En cualquier caso, siempre nos quedará esa duda, bien razonable. Pero, manda huevos cómo se prodigaron algunos desde Monser y menos mal que solo duraron prácticamente un par de años.

Enlaces relacionados:

Ficha de Monser S.A. en el archivo de World Of Spectrum.
La colección Software Magazine en el Trastero del Spectrum

Anuncios
8 comentarios leave one →
  1. enero 28, 2011 9:10 am

    ¡Que cara le ponian algunos! 😀

  2. enero 28, 2011 10:34 am

    Yo sí recuerdo haber visto algún Type and Run en quioscos de los madriles.

    Pero mi favorita sin duda alguna era Load ´n´ Run. Yo no la compraba, pero tenía amigos que sí, y gracias a ellos conseguí por la gorra juegazos como Starstrike o Androide 2 :p

    Ciertamente aquellos tiempos fueron realmente bizarros en lo que a piratería se refiere. Pero en la proliferación dle fenómeno tuvieron mucho que ver las propias distribuidoras de software, que no supieron (o no quisieron) establecer un mercado de ocasión atractivo para los usuarios hasta muchos años después de la llegada del Spectrum a España, lo que nos obligaba a buscarnos las habichuelas por ahí si no queríamos tener el ordenador muerto de asco en un rincón…

    Pero eso es tema para otro post 😉

  3. Daniel permalink
    enero 28, 2011 10:50 am

    En C64 los de Load n Run modificaban incluso los juegos, cambiándoles los créditos del juego, así como el título. De esta forma, el “Cauldron” se convertía en el “Draculon”, y el “Lazy Jones” en el “Mr. Juego”… De todas formas, por lo menos en la versión para este ordenador, sacaban juegos que era casi imposibles de conseguir en las tiendas… Allá por el 86 no encontrabas nada del 83-84, y menos de las compañías que pirateaban (salvo casos sangrantes, como este del Draculón)

    Me gustaría saber un poco más de otra revista, la STARS, que esa sí le echaba más cara incluso, sacando juegos que habían sido novedad un año antes…

  4. enero 28, 2011 5:54 pm

    La madre que me parió…

  5. enero 28, 2011 9:23 pm

    @Daniel: Sobre STARS diría un tanto de lo mismo, pero haciendo incapié en lo que comentas. 🙂

    En cuanto disponga de material para ello, hablaré también de élla. Os la recuerdoc on el siguiente enlace a una de sus portadas.

  6. enero 28, 2011 9:45 pm

    Ese brazo robotico 🙂

    Esa hoja impresa a modo de pantalla 😀

  7. enero 31, 2011 12:55 am

    Yo recuerdo haber tenido un ejemplar de Type and Run y copiar el listado Aprende a navegar, con muchísimos errores que nunca me permitieron jugarlo.

    Me encantaría saber más de esta revista.

Trackbacks

  1. STARS, o cómo practicar de otra forma el timo de la estampita « Program : Bytes : 48k

Publica aquí tu comentario (SPAMMERS NOT ALLOWED)

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: