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¿Cuándo comenzó nuestra afición por la informática?

marzo 22, 2010


Foto: © Revista TodoSpectrum

Mi primer “contacto” con un ordenador fue en la calle y no en casa como nos habrá pasado a muchos. Mi memoria no da para mucho, pero creo recordar que con 13 o 14 años fui a una tienda de electrodomésticos (Martín Sevillano en Calle Ancha, qué recuerdos) y en ella había un flamante Commodore 64 puesto sobre una mesa y encendida a un televisor de la época de entre 19 y 21 pulgadas, posiblemente de la marca Elbe, una marca que se usó mucho y que habremos escogido como el monitor ideal para nuestros ordenadores, como a mí me ocurrió (pero esto lo cuento algo más adelante). Tanto fue la atracción, física y mental, con aquella máquina que no fue la primera vez que aquel día me quedé sentado frente al Commodore de la tienda y escribir garabatos y jugar con los símbolos gráficos, sino que fueron muchas veces las que fui allí, hasta que llegó un momento que decidí aprender a manejar uno yendo a una academia de BASIC.

Fui a una en la calle Rafael de Muro en Algeciras y durante varios meses (2 o 3, no recuerdo bien) y un par de horas al día puse todo mi empeño por aprender a manejar este lenguaje que muchos decían representaría un gran futuro para muchos de nosotros, sobre todo porque la informática significaba muchas cosas: proyección profesional en los mercados relacionados con los ordenadores o en aquellos sectores donde hubiese un ordenador que programar. Recuerdo haber utilizado los libros de la editorial Paraninfo de Sofia Watt y Miguel Mangada “Basic para Niños” y “Basic avanzado para Niños“, los cuales aún conservo hoy en dia. Y hasta creo recordar también que, en la práctica, aprendíamos el lenguaje con ordenadores Dragon 32.

A partir de ahí, fue tener el convencimiento de que más pronto que tarde tendría mi primer ordenador en casa con el que programar y, cómo no, jugar. Aquel mismo año, 1984, una hermana que ya entonces residía y trabajaba en Edimburgo (Escocia) se trajo en uno de sus regresos ocasionales a casa, para pasar sus vacaciones, un aparato de pequeño tamaño, de color negro en su casi totalidad y un teclado bastante “raro”, para que pasáramos un rato entretenido con él, junto con varias cintas de juegos del momento: el Chequered Flag de Psion y el Viking Raiders de Firebird, entre ellos. Sin saber realmente entonces lo que se trajo, aquello era un Sinclair ZX Spectrum 48k genuino.

Me peleaba a veces con otro de mis hermanos para que me dejara usarlo y echar unas partidas con aquellos juegos. Ya tenía claro que mi afán por ese ordenador tendría algunas consecuencias, tanto positivas como negativas. Es incomprensible saber realmente el motivo del por qué un ordenador como el ZX Spectrum podría atraerme tanto, pero fue tal el impulso irresistible que tenía hacia él (que ni con el perfume Tulipán Negro que tanto anunciaban en la tele), que sentía deseos por tenerlo preferentemente a otros ordenadores existentes en ese tiempo.

Para finales de año había pedido a los siempre tradicionales Reyes Magos un ordenador y que fuese un ZX Spectrum. Y lo que os dije antes de una parte negativa llegó en forma de un ordenador que no esperaba, pero a la postre era un ordenador a fin de cuentas: un Commodore 64 junto con sus accesorios, su mesa de ordenador y un televisor Elbe Sharp de color beige claro, que seguimos teniendo pero a punto de ser llevado a un punto limpio, pues dejó de “existir” hace algún tiempo.

Mi desencanto fue tal que incluso me peleé con el “rey Melchor” que se encargó de “fastidiarme” de aquella manera. Su excusa fue que en el lugar donde lo compró, preguntó por “el mejor ordenador que había en el mercado”, y claro, como el CBM 64 era el mejor en muchos aspectos, pues hala. Sin embargo esa no fue mi elección, sino de quien hizo la compra. La decepción fue tornándose en un “sí quiero” a regañadientes, hasta que fui cogiéndole aprecio, a pesar de que todavía tenía en mente mi idea de tener un Spectrum.

Me sentía como invadido por una fuerza que me hacía dudar entre seguir con aquel ordenador o mantener mi actual propósito. Me sentía como Luke Skywalker en el momento en que tenía que decidir si acabar matando a su padre, Darth Vader, y someterse a las fuerzas del Lado Oscuro y al Emperador Palpatine, o luchar por seguir con vida y salvar a su padre de su fatal destino. Aun así, estuve usando el Commodore durante unos meses, tanto para programar como para cargar cintas de juegos que entre yo y mi hermano comprábamos.


Fotograma de “El Retorno del Jedi”. Textos: NeilParsons.

Pasado algo más un año, la balanza cayó del lado del ZX Spectrum, cuando mi interés por aquel Commodore menguó, hasta el punto que se lo encasqueté a uno de mis hermanos, precisamente el “culpable” de no haberme preguntado entonces si quería ese ordenador u otro antes de comprarlo. Desde entonces, me dediqué a comprar revistas Microhobby religiosamente cada semana y ocasionalmente juegos, incluyendo aquellos Load ‘n’ Run y Stars que veía con mucha frecuencia en los quioscos, sobre todo en el que había casi enfrente del centro escolar donde estudiaba o el que tenía cerca de casa, aun a pesar de que el Spectrum no lo iba a tener hasta un par de años después. Fue tal mi obsesión que finalmente en 1987 se pudo cumplir finalmente mi sueño: tener mi primer ZX Spectrum en propiedad, un 128k Plus 3 con unidad de disco incorporada, justamente en las Navidades de aquel año.

Fue realmente a partir de entonces cuando me entregué al Spectrum y me tomé como una afición más dedicar una o varias horas a su uso, entre programas y videojuegos. Estos fueron mis inicios y tras la desaparición de Microhobby de los quioscos con aquel triste “Hasta luego…” que se nos quedó clavado en nuestra mirada y la caida en picado del Spectrum del mercado a partir de 1992, trajo como consecuencia la venta de mi Plus 3, aun cuando podría haber seguido manteniéndolo pese a todo. Pero despertó en mí la necesidad de buscar otro ordenador mejor. No obstante, el gusanillo por los ordenadores quedó semiaparcado mientras veía los Atari ST y Commodore Amiga en casa de unos cuantos amigos, pero no terminaba de decidirme por alguno de ellos como sucesor de aquel ordenador, aun quedándome maravillado por su potencia.

Finalmente, con la llegada de Internet y la bajada de precios de los ordenadores personales de sobremesa, y aprovechando un dia que estuve en casa de mi hermana en Edimburgo que me puse delante de su ordenador y fue ponerme un dia a curiosear a través de uno de los motores de búsqueda existentes en 1997 alguna página relacionada con el ZX Spectrum, cuando cai por casualidad en algunos servidores donde había multitud de juegos y programas de Spectrum, así como emuladores para poder usarlos: el Z80 de Gerton Lunter, el X-128 de James McKay, el emulador ‘Spectrum’ de Pedro Jimeno y otros tantos.

Y desde entonces y hasta ahora, mi afición por el Spectrum ha crecido o se ha mantenido, pero lo que ha despertado por fin es mi interés por todo en general, incluyendo aquel “odiado” Commodore 64. ¿Será que había caido en el lado equivocado? 😛

Ahora ya no tengo solo un ordenador Spectrum, sino varios modelos. Asimismo, han pasado por mis manos muchos otros sistemas y quién sabe si más adelante caerá por fin un Commodore 64 para quererlo y amarlo mucho después de mi “fobia” inicial por culpita de un rey mago que hizo caso omiso a mi petición formal como ya os he contado. Y colorín colorado, esta historia se ha acabado.

Ahora os toca a vosotros contar la vuestra, si queréis. 😉

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12 comentarios leave one →
  1. marzo 22, 2010 5:58 pm

    Pues el mio fue un “regalo”, y lo entrecomillaria más aun, de un tio jeta (no es que fuera un amigo,es que era tio mio) que nos regaló a mi y mis hermanos un gomas usado cuando se compró uno nuevo.

  2. marzo 22, 2010 5:59 pm

    Hereje… tuviste la oportunidad de usar LA FUERZA ¡¡y la desperdiciaste!!! 😀 😉

  3. marzo 22, 2010 7:08 pm

    😆 😆 😆

    Nunca es tarde para emplearla. 😛

  4. marzo 22, 2010 8:51 pm

    ¡Cuántos recuerdos!

    El que sintamos verdadero amor o cariño por estas máquinas no es solo porque su primer encuentro lo tuviésemos cuándo éramos niños, si no que además estaba todo rodeado de un halo de magia por un la lado propio de la edad y por otro porque aquello de las computadoras era algo totalmente nuevo, revolucionario, asociado con el futuro y la ciencia-ficción. Llegó el año 2000 y no solo no trajo consigo naves espaciales si no que al contrario nos vemos desempolvando los ordenadores de nuestra juventud.

    Que caprichoso es el destino.

    Enhorabuena por el artículo.

  5. marzo 22, 2010 11:21 pm

    Mi caso fue que mi primo “el rico” me regaló un 48k cuando costaban 50.000 ptas. Ya después, mis padres me compraron un +2gris. Habré tirado un montón de cosas (el libro azul que pones de “Basic para niños”, todos los Microhobby…) pero los ordenadores y los juegos los conservo!

  6. marzo 23, 2010 12:59 am

    Mi primer ordenador fue un Spectrum+2; de juegos tengo muchos recuerdos, de programación apenas ninguno, lo único que recuerdo es escribir algún título sencillo de manuales de ejemplos, por perder un poco el tiempo

  7. marzo 23, 2010 11:17 pm

    muy divertido el artículo. En todas partes cuecen habas.
    A mi tambien me asaltó C64, casi casi caigo…estaba convencido i abducido, cuando mi padre decidió que lo mejor era un spectrum (era más barato) 15000Ptas versus. 35000Ptas
    En el cole fuí la gran decepción, la obeja negra de la hermandad azul.

    En Octavo B, las cosas estaban claras: 4 c64 contra 1 spectrum. Ellos quedaban para compartir cintas, pasarselas, incluso tenian algunos juegos “picantes”?¿, compartian hasta revistas con listados! menuda secta la azul! “que buena la música del Tomcat” – decian, incluso la silbaban en el recreo” GRrrrr!

    C64 tambien ha sido mi espinita clavada: tengo dos lectores datacassettes originales i en perfecto estado!!! pero ando buscando alguna ganga azul en ebay.

  8. marzo 23, 2010 11:29 pm

    http://www.c64.com/

  9. VSHIF permalink
    marzo 24, 2010 12:08 pm

    A mi desde pequeño me atraían las máquinas recreativas, así que cuando vi por primera vez el gomas en casa de un amigo en 1985 con el juego “el muro” (un machacaladrillos) no dude en pedir para reyes de ese mismo año el spectrum+ (30.000 ptas). El primer año en blanco, no tenía contactos. En lo sucesivo llegué a tener cerca de 300 juegos (la mayoría piratas, claro). En 1988 cayo el +2A porque el + me lo cargué por culpa del bus de expansión. A mi me marcó la adolescencia, cuanto daría por vivir una de aquellas tardes.

  10. marzo 24, 2010 12:11 pm

    Excelente artículo.
    Curiosamente a mi me pasó algo parecido.Mi primer ordenador fué un msx de segunda mano y mas adelante un commodore 64,pero el ordenador que siempre quise tener fué el spectrum,concretamente el 48+.
    Cuando me compré mi primer pc,un pentium II windows 98 me enteré de la existéncia de los emuladores y concretamente de los de spectrum.Casi me desmayo cuando me enteré.
    Me descargué el zx spectrum emulator,creo que se llama así,y estuve todo el día cargando juegos,incluso tecleando algún pequeño programa con mis parcos conocimientos de basic.
    Desde aquel día sigo con una ilusión que aunque cueste de creer casi no ha decaído.
    No hace mucho me apetecía jugar con un joystick,pero con un joystick,no con un gamepad,que estos mandos me recuerdan a las consolas y me dan mal rollo.Pues me compré un jostick de pc,esos que son para simuladores de vuelo.Procuré comprarme uno que no tuviera mucha holgura en el movimiento ya que lo quería para jugar a juegos arcade.Es un poco incomodo jugar a los juegos de naves pero los plataforma cuando te acostumbras se juegan relativamente bien.
    Cuando pongo mi mano en la palanca de juego me viene a la memoria los mandos de la época como los quickshot.Por cierto,el mando es un saitek st90 y tambien funciona bastante bien el logitech pro attack.No tienen mucha holgura.
    ¡Que viva el spectrum por muchos años!

  11. marzo 24, 2010 12:41 pm

    @alex Pues si quieres un Joystick para jugar a los arcades, emuladores, mame, etc y no quieres dejarte un dineral échale un ojo a este http://xdistancia.blogspot.com/2009/02/un-buen-joystick-un-buen-precio.html

  12. marzo 25, 2010 11:47 am

    Que buena pinta tiene.Aunque es el estilo telemach y a mi me gustan los del estilo quickshot 1,2,etc…
    Tomo nota de todas formas.
    Muchas gracias por la información y un saludo spectrumero.

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