Skip to content

ZX Spectrum: Titanic Blinky (Zeppelin Games, 1991)

febrero 23, 2010

Segundo en la serie de juegos lanzados por Zeppelin Games basado en un personaje fantasmal llamado Blinky, que podría haberse prolongado con la emisión de un tercer juego “Blinky in America”, pero que quedó finalmente traspapelado o como decimos habitualmente “missing”. La imitación al estilo creado por CodeMasters con su huevo estrella, Dizzy, la intenta obtener una casa de software especializada en la creación de videojuegos de todo tipo y con una calidad técnica más que aceptable por lo general. En esta entrega, el primo lejano de Casper se halla a bordo del lujoso transatlántico SS Titanic y con un motivo de peso para estar allí, menos para relajarse y sustraerse al placer de un crucero transoceánico.

Un adinerado hombre de negocios había pagado un alto precio por el rescate del legendario buque, como todos sabemos hundido en 1912 por un iceberg, y su posterior reflotamiento a la superficie. Cuando la operación concluye con éxito y el barco es reparado, restaurado y puesto de nuevo a flote para navegar de nuevo, todos los implicados en el proyecto sufren las numerosas apariciones de espeluznantes criaturas que se hallaban escondidas en el interior del barco, infestado de ellas tras haber pasado muchos años en el fondo.

A fin de poder librarse de esta pesadilla y volver a relanzar el mito del Titanic allende los mares, este millonario de nombre Arthur J. Hackensback, recurre a las habilidades de Blinky para enfrentarse a ellas, habiendo conocido por la prensa lo ocurrido en su primera aventura (Blinky’s Scary School). Lo que no sospechaba Blinky es que detrás de la imagen de un Hackensback cosmopolita, altruista y gran emprendedor se escondía un malandrín de mucho cuidado. Propietario de unos grandes terrenos en Texas, presidente ejecutivo de varias factorías cinematográficas de renombre, dueño de un gran salón de juegos en Milton Keynes, el empeño de Hackensback no era otro que dominar el mundo a su antojo.

Para desarrollar su plan, había secuestrado al famoso científico Profesor Frobisher Goonhilly, gran especialista en fenómenos paranormales, forzándole a trabajar en la creación de un arma de gran poder de destrucción. Durante sus años de investigación en el campo de la parapsicología y las acciones psicóticas en la submateria, el profesor estaba perfeccionando un proyecto destinado al almacenamiento de la energía negativa residente en aquellos edificios y construcciones declarados encantados, con la esperanza de que ello le condujera a la construcción de una nueva fuente de energía limpia para el consumo.

Con ese poder, Hackensback podría dar comienzo su endiablado plan de conquistar el mundo, a base de convertir con esa energía negativa todo cuanto se le oponga en cualquier otra cosa, desde comida a todo tipo de objetos de gran tamaño. El arma de Goonhilly es usado con éxito sobre la Isla de White convirtiéndola en una enorme tarta cremosa. De esa manera, Hackensback hacía saber al mundo que iba absolutamente en serio en sus malvadas pretensiones.

Parecía que nada podría interponerse ante el excéntrico y malvado millonario, cuando vuelve a usar el arma sobre Nueva York convirtiéndola en una inmensa esponja de baño (algo en lo que nadie había reparado hasta entonces). París cayó ante su poder, al rehusar capitular ante sus pretensiones, lo que trajo como desgraciada consecuencia la transformación de la Torre Eiffel en una tostada y dos juegos de condimentos culinarios.

Cuando todos estos acontecimientos llegan al cuartel de SPECTRE donde trabaja Blinky, inmediatamente envían una señal a nuestro amigo fantasma y ponerle en antecedentes. Confiado ante la misión que en principio le habían encargado y descubrir la tapadera, cambia sus planes de inmediato. Había que trazar un plan para desbaratar los planes de Hackensback, descubrir toda la trama y atrapar a quien le había contratado con otros fines. Para ello, Blinky necesitaría de una serie de objetos que le ayudarán a acceder al transatlántico y detener a su infecto embaucador.

Armado con una pistola de ectoplasma y un maletín con varios disfraces, Blinky se dispone a dar comienzo su nueva misión sin sospechar que Hackensback ha averiguado finalmente cuáles son sus nuevas intenciones. Para evitar ser detenido, se ha encerrado en un camarote en el interior del barco y ha enviado las hordas de criaturas a su encuentro. Al comienzo del juego, Blinky puede moverse en principio a lo largo de la cubierta del barco y usar los salvavidas dispuestos a modo de plataformas. Verá que en las varias zonas de la cubierta hay dispersos varias conchas de caracol con un contenido incierto en su interior; en la mayoría de ellos hay una serie de notas (representadas por unas letras) y las debemos recoger todas, excepto las bombas que estallarán en cuestión de un segundo, y arrojarlas a través de una de las dos chimeneas para acceder al interior del Titanic.

Tiene que evitar el mayor contacto posible con los caracoles gigantes, indestructibles ante su pistola de ectoplasma, pero puede usarla contra el resto de sus enemigos. Cuidado de caer por la borda al mar, tanto por proa como por popa, puesto que ello nos conduce directamente a la pérdida de una de las cuatro vidas iniciales, hasta tanto no entremos en la cámara del puente y recoger las piezas de nuestro sumergible personal.

Cada vez que pasemos por la pantalla de las chimeneas, sonará una especie de silbido que indicará que hemos arrojado una parte de las notas recogidas. Cuando las hayamos conseguido todas, entonces una fanfarria nos anunciará que se ha abierto por fin la cámara de acceso al puente de mando.

Hecho lo cual, nos dirigiremos a la zona de la popa y entramos por fin a dicha cámara, con cuidado de no caer al suelo recubierto de afiladas púas anti-fantasmas. Disparando sobre las conchas y recogiendo desde alimentos y las piezas que forman el equipo de buceo, hasta llegar al puente donde localizaremos la bombona de oxígeno, tendremos finalmente lo necesario para sumergirnos por fin y seguir buscando nuevas piezas que nos permitirá acceder a otras zonas del buque.

Una vez en el agua, buscaremos unas piezas dentarias, es decir, dientes, procurando no tocar las anémonas ni siquiera rozar los peces que se mueven cíclicamente en algunas pantallas, pues provocarían una disminución de nuestra fuente de energía. Una segunda bombona de oxígeno estará esperándonos allí en caso de emergencia. Vemos que en una de las pantallas está el ancla a la vista. Seguimos buscando otro diente en la última pantalla submarina y nos volvemos hasta ella y subir de nuevo al barco por otro conducto.

Pronto llegamos a la sala de control y cuatro máquinas. Un enreversado mecanismo compuesto por espejos hará abrir diferentes compuertas. Los espejos han de colocarse de tal forma que podamos luego disparar una bala desde el complejo situado en el margen superior derecho y activar cada una de las máquinas que nos abrirán paso a la galera, el pasaje a los camarotes y la habitación de Hackensback, respectivamente.

No se le puede reprochar gran cosa, en cualquier caso haberse mejorado el tema de las ralentizaciones de los sprites cuando hay varios en movimiento en una misma pantalla. Un mayor sonido en la versión de 48k hubiera estado genial sobre todo acompañando a la acción de los disparos de Blinky contra los bichejos, pero se puede decir que es del todo correcto y muy ameno a nivel de jugabilidad. La dificultad se hace patente a partir de la pantalla de la sala de control donde tendremos que descubrir cómo colocar los espejos que consigan ir desactivando las cuatro máquinas y abrir el pase a la siguiente fase. Ya a partir de ahí, terminar el juego es coser y cantar, aunque cueste igualmente lo suyo. De todas formas, tenéis un mapa con una guía (aunque en inglés) aquí para que lo probéis durante un buen rato y las veces que queráis.

Bastante entretenido y con un poco más de esfuerzo por parte de su programador, Brian Cross, podría hasta ser una videoaventura genial. De todas formas, las críticas de las revistas lo habían valorado muy positivamente, un 85% por parte de la revista Crash y hasta un 88% por Your Sinclair. Claro que no siempre las opiniones de las revistas puedan coincidir con los gustos de sus lectores, pero no es éste el caso, en lo que a mí se refiere.

“Titanic Blinky” se halla disponible también para Amstrad CPC, Commodore 64, Atari ST y CBM Amiga.

MI VALORACIÓN: 8.3/10

Enlace al juego en World Of Spectrum

Pokes:

Vidas la mar de infinitas – 60735,0
Energía siempre a tope – 60113,0

Anuncios
3 comentarios leave one →
  1. Ivanzx permalink
    febrero 23, 2010 10:20 pm

    Jeje ese juego lo estaba cargando yo en agosto en mi ex piso de Malaga, me alegro que lo disfrutes tu ahora Ignacio 🙂

  2. febrero 24, 2010 10:50 am

    Otro Dizzy más, Bueno, Blinky… reconozco que son buenos, pero no me matan, la verdad . recuerdo que este lo anunciasron en la seccion de previews del ultimo numero de Microhobby, sniff :__(

  3. febrero 27, 2010 2:29 pm

    No conocía esta aventura de blinky,solo conocía el Blinky’s Scary School,lo tenía en commodore 64 y es muy bueno,jugué con el zx spin a la versión de spectrum y me pareció muy dificil.
    Voy a jugarlo a ver que tal.

Publica aquí tu comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: