Sinclair Vs Acorn
De todos, o casi todos, es sabido del carácter flemático y temperamental de Sir Clive Sinclair y sus terribles cambios de humor, a tenor de las historias que han ido sucediéndose a lo largo de su vida y hechas “vox populi” por la prensa inglesa y extranjera, a través de las personas que en alguna ocasión tuvieron una relación estrictamente profesional con el inventor y fueron víctimas directas o indirectas de sus tormentosas reacciones por motivos de diversa índole. Tal vez fuesen exageradas las aseveraciones o críticas que se vertían al respecto del modo de actuar de Sinclair cuando se enfadaba por alguna razón, tanto en su entorno laboral como fuera de él, pero lo cierto es que no dejaban indiferente a casi nadie.
Una de esas personas que tuvo que sufrir su impetuosa ira fue uno de sus antiguos trabajadores de Sinclair Radionics, Chris Curry. Tras separarse de la empresa para fundar la suya propia, Acorn Computers, y convertirse en el perfecto rival empresarial de Clive en las islas británicas tras producir sus primeros ordenadores domésticos Acorn BBC, en clara competencia con los ZX 80, ZX 81 y ZX Spectrum de la firma de Sinclair, Chris Curry no se había visto implicado tan seriamente contra Clive Sinclair hasta que, por culpa de una de sus varias campañas publicitarias de la firma Acorn, encendió la mecha de la confrontación entre ambos, aunque la cosa quedó finalmente en un conato de incendio. Esto formaba parte de la guerra comercial entre dichas compañías, lo que ya era bastante habitual por otro lado en muchos sectores empresariales.
Todo ello ocurrió durante las navidades de 1984 en Cambridge, la ciudad donde estaban establecidas ambas empresas. En Acorn habían sido comisionados para realizar una campaña ensalzando la fiabilidad de sus ordenadores frente al resto, poniendo en clara desventaja a otros micros como los ZX Spectrum. El error fue concebir una campaña de desprestigio contra Sinclair al requerir que se compraran ordenadores Acorn porque solo un 5% de sus ordenadores se devolvían a las tiendas por averías, en detrimento del ZX Spectrum como el ordenador más perjudicado por la estadística ofrecida en dicha publicidad. Ese detalle motivó el consiguiente enfado de Sinclair. Tras dirigirse al pub Baron of Beef y encontrar allí a Curry, aun estando bajo un estado de shock emocional, le propinó una bofetada a la que Curry contestó con un puñetazo. El escarceo dentro del local terminó en la calle en medio de una breve discusión hasta que cada uno se fue por caminos distintos. Pese a que horas más tarde Clive reconoció haber perdido los papeles, pudieron hacer las paces y convertirse en amigos. El caso es que aquel incidente, aun cuando tuvo su repercusión mediática en fechas siguientes para después quedar relegado al olvido, aún sigue estando en la memoria de sus protagonistas, si bien lo recuerdan con cierta vergüenza y consternación.
Ese incidente se vio reflejado, con mayor o menor fidelidad, en la producción británica “Micro Men” de la que habré hablado en alguna ocasión. Asimismo, si sentís curiosidad por la misma, en YouTube se la puede localizar sin corte alguno, pese a no llevar subtítulos en castellano.
Enlaces relacionados:
The Express
The Guardian
Chips And Beer













He visto la escena. y aun sigue alucinándome la caracterización de quien interpreta a Sir Clive.