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The Hobbit (Melbourne House, 1982)

agosto 6, 2011
La literatura ha sido fuente de inspiración para muchos profesionales en otras áreas creativas, como pueden ser la música, el cine o incluso los videojuegos. Pero mucho más cuando se referían a obras del género fantástico y épico, teniendo en cuenta que eran más atrayentes al público joven y, en ocasiones, adulto, por diferentes motivos. De entre los muchos autores de dicho género, y sobre quienes diferentes grupos de personas han querido rendirles una especie de tributo u homenaje con obras derivadas y publicadas dentro de otro formato artístico, nos aparecen nombres como H. G. Wells, Julio Verne, Edgar Allan Poe, H. P. Lovecraft y el escritor de fama mundial y con gran prestigio dentro del referido género literario John Ronald Reuel Tolkien. De este último, un programador inglés llamado Philip Mitchell, junto a Veronika Megler, autores ambos del shoot’em up “Penetrator”, escogió convertir una de las novelas más populares del escritor inglés: “The Hobbit” y hacer de ella una aventura de texto conversacional para los ordenadores domésticos que estaban en alza en el mercado. De paso, es la primera aventura de texto basada precisamente en una obra de Tolkien en ser comercializada.

En la novela “The Hobbit”, antecesora de la famosa trilogía “El Señor de los Anillos” (popularmente conocida ya no solo por la propia novela en sí, con la que Tolkien obtuvo un éxito aún mayor, sino también por sus adaptaciones posteriores tanto en el cine como en el mundo de los videojuegos, sobre todo por la exuberante e imponente producción y dirección de Peter Jackson en la última revisión cinematográfica de dicha trilogía), el protagonista es un hobbit de la Comarca llamado Bilbo Baggins (o Bolson en su acepción en castellano) (quien sería después el tío de Frodo Baggins en la mencionada trilogía) quien, junto al mago Gandalf el Gris y un grupo de enanos, se verá obligado a realizar un largo viaje desde la Comarca hasta el reino de Erebor, tierra de los enanos y sumida bajo la amenaza del dragón Smaug, quien se ha adueñado de sus dominios. Habrán de luchar contra goblins, trolls y otras alimañas del bosque, mediar con otros pueblos y pedir su ayuda, hasta llegar al salón del dragón y luchar contra él. En una de sus jornadas, Bilbo encontrará un misterioso anillo hasta ese momento en poder de un ermitaño y extraño animal, el Gollum. El anillo confiere un poder especial a quien lo porte, pero es también el sello de una poderosísima amenaza con un oscuro y sangriento pasado y un incierto futuro rodeado de fatalidades.

De todos es sabido que la vida en la Comarca está cimentada sobre el principio de comer bien, trabajar la tierra y cosechar sus productos, divertirse cuando la ocasión lo merece y nunca meterse en cualquier problema. Sin embargo, a partir de la visita de Gandalf, todo eso iba a cambiar para Bilbo Baggins.

El juego creado por Philip y Veronika fue desarrollado para Beam Software y publicado en 1982 por el sello australiano Melbourne House para la mayoría de los sistemas de ocho bits disponibles en esa época, desde los más populares como el ZX Spectrum, pasando por el Amstrad CPC 464, Commodore 64, MSX, Atari II y el BBC Micro, hasta algunos menos conocidos como el Oric o el Dragon 32. Un tiempo después, el PC tendría también su versión computerizada.

Por un acuerdo llegado con una editorial, una copia del libro se incluía con cada juego vendido. Una medida bastante acertada, pues de esa forma no solo se quería fomentar la lectura entre los niños y adolescentes, sino además servía como una ayuda posterior a la hora de ponerse a vivir la aventura desde el ordenador.

No habían en ese momento muchas aventuras conversacionales con un parser y un vocabulario de palabras y acciones mínimamente decentes con las que desenvolverse en ellas. Muchas de ellas empleaban frases básicas del tipo “Ir norte” (o simplemente se tecleaban sus iniciales para ir a tal o cual dirección cardinal: N, S, O o E), “Coger espada”, “Matar araña”, etc. y casi siempre las acciones eran bastante limitadas. No obstante, fue gracias a Stuart Ritchie que se hizo posible un parser más avanzado con el que se podían construir frases más complejas y completas e implementarlo en el desarrollo del juego. A ese parser lo llamaron “Inglish”. Así, se podían decir frases como “ask Gandalf about the curious map then take sword and kill troll with it”, e incluso permitía al usuario introducir pronombres, adverbios, signos de puntuación y preposiciones, además de permitir interactuar con los objetos que van apareciendo durante la aventura. Naturalmente, hay que conocer el inglés suficiente para desenvolverse en ella.

El juego comienza dentro de la casa de Bilbo y como escenario inicial una de sus salas junto a la puerta de entrada donde vemos un gran arcón. Lo primero que se nos pasa por la cabeza y, aun cuando hayamos leido las instrucciones incluidas dentro de la caja del juego, es preguntarnos “¿qué será lo primero que debemos hacer?”. En dicho libreto se nos dan indicaciones generales del juego, junto con las reglas del Inglish y el correcto uso de su vocabulario.

Por lo general, muchos de nosotros habremos empezado el juego abriendo el arcón o cesta con la frase “OPEN CHEST”. A partir de ahí, tú decides por Bilbo qué hacer y qué no, y servirte tanto de Thorin como de Gandalf como ayuda con algunos lugares y objetos. En cada rincón se nos dice las posibles direcciones en las que podemos ir (ocho posibles, más subir y bajar), si bien también podemos usar las teclas del cursor (más la tecla SHIFT) cuando así lo queramos. Solo podemos acceder de esta manera a los cuatro puntos cardinales principales, mientras existan en esa localización. Ésta es una característica bastante notable del programa, y solo es posible, sí y solo si no se ha escrito una primera letra al comienzo de la linea de comandos.

Dada la cantidad de ubicaciones que visitaremos durante el juego, es aconsejable dibujar un mapa lo más descriptivo posible e indicar el camino que existe entre las distintas localizaciones para ir de un lado a otro. En ocasiones, los caminos no siempre son rectos y si, por ejemplo, salimos de una habitación por el norte, es posible que para regresar al punto anterior no sea suficiente con introducir “sur”, sino cualquier otra dirección. Es una necesidad, por tanto, de tener un mapa a mano para no acabar moviéndonos en círculo o perdidos.

También, la posibilidad de grabar el juego en cualquier momento con el comando SAVE, nos va a permitir avanzar mejor y no tener que comenzar siempre desde el principio cada vez que perdamos la vida, bien por caer en manos de los trolls o bien por otras causas. Usando LOAD, volveremos al punto donde lo dejamos anteriormente.

En cada localización, se nos da una breve descripción del lugar y las posibles salidas que existen en ella. Varias de estas localizaciones son mostradas gráficamente usando vectores y rellenos de áreas. Existen muchas y se hallan comprimidas dentro de los datos del programa. Ocasionalmente, son bastante elocuentes y hasta pueden cambiar, según qué situación, como la del claro de los Trolls que hay cerca del comienzo. Este sitio es especialmente peligroso pues en él conviven dos trolls con una especial predilección por la carne de hobbit. Su único punto débil es el sol; son seres nocturnos y el solo contacto con la luz solar los convierte en piedras. Sabiendo esto, es mejor esperar a que amanezca para poder cruzar el claro sin problemas.

Los personajes pueden actuar por su cuenta en momentos determinados y de forma impredecible o responder a las órdenes de Bilbo. Aquí vemos que, en virtud de cómo actuemos durante el juego, éste ofrezca alternativas distintas de llegar al final. Algunas situaciones se presentarán de forma inésperada cuando a uno de nuestros amigos luche o caiga en manos de los Goblins o de otros enemigos, pudiendo ser encarcelado o incluso muerto (hasta Gandalf puede morir, aunque no queramos). Es en este detalle donde vemos que “The Hobbit” ofrece una gran variedad de acciones y la posibilidad de ver diferentes muertes del dragón Smaug; diferentes soluciones para un mismo fin: matar al dragón, hallar el tesoro y traerlo a casa. Como dicen las instrucciones del programa, ésta no es aventura para ser jugada una sola vez. Cada vez que comiences el juego, estarás viviendo una nueva aventura.

Por ello, “The Hobbit” tiene razones más que suficientes para ser considerado como un clásico imprescindible en la historia de la programación de videojuegos. Un auténtico lujo poder disfrutarlo de principio a fin y de cualquier manera, pues sabes que aun cuando tiene un final concreto, al mismo se llegará de diferentes maneras.

VERSIÓN APPLE II 8-BIT:

CURIOSIDADES:

Hablemos de la versión para ZX Spectrum:

- “The Hobbit” era de los pocos juegos comerciales que salieron al mercado con algún error en su programación, o “bug”, que fueron corregidos por sus autores para una nueva versión publicada un tiempo después.

- En la primera versión (1.1) del juego, era imposible matar al dragón. Eso era debido a que no se podía ir al este desde la ciudad, en mitad del Gran Lago (Long Lake). Este fallo fue corregido después en la versión 1.2.

- Por otro lado, existe otro fallo, aparentemente insustancial pero que podría tener una consecuencia negativa para el juego: en la rutina en la cual tú debes preguntar a Elrond a que lea el mapa por tí, él te mostrará la ruta la cual será posicionada en ese punto en la memoria del juego. De no hacer esta indicación a Elrond, dicha ruta jamás existiría. Solamente se pueden distinguir ambas versiones fijándose en que los nombres de los programadores solo aparecen en la pantalla de carga de la segunda versión.

“The Hobbit” ha llegado a alcanzar el millón de copias vendidas en todo el mundo, recayendo la mayoría de sus ventas sobre la segunda versión.

Como última curiosidad, se publicó una versión no oficial para el Commodore Plus/4, a cargo de un programador independiente en 1989. Puede jugarse online gracias a una versión en Java en la misma web de referencia.

DESCARGAS:

ZX Spectrum
Amstrad CPC
Commodore 64

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2 comentarios
  1. agosto 6, 2011 11:32 pm

    Aunque nunca me han gustado los conversacionales ni la obra de Tolkien (excepto esta), reconozco que el juego es una verdadera maravilla, especialmente por el funcionamiento del parser, que es asombroso y no llegó a ser superado por casi nnigún juego de su tipo. En su momento apenas pude disfrutarlo porque no sabía ni papa de inglés, aunque bien es cierto que, tras leerme la novela, acabé picándome y aprendiendo algunas cosas. Como aprendizaje de base para el idioma la verdad es que no me vino mal ;-)

  2. agosto 7, 2011 5:58 pm

    Yo nunca lo he jugado. y la verdad es que me da hasta miedo ponerme con él…

Los comentarios están cerrados.

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